Con los servicios públicos de Gran Bretaña al borde del colapso y sus cárceles llenas, y una población desilusionada y enojada, Keri Starmer se ha metido en un terreno complicado, y hasta su predecesor Rishi Sunak lo sabía.
Starmer era muy consciente antes de las elecciones de que, si se convertía en primer ministro, la infraestructura que heredaría estaría crujiente bajo una enorme presión.
Esto fue especialmente evidente en el caso de las cárceles, donde la Asociación de Gobernadores de Prisiones fue una de varias organizaciones que sonaron la alarma sobre el hacinamiento. El estado de las cárceles estaba en lo alto de una lista supuestamente elaborada por la Jefa de Gabinete de Starmer, Sue Gray, de posibles horrores que esperaban al próximo gobierno.
Starmer mismo ha enfrentado críticas durante mucho tiempo por ser tibio y carecer de conexión con el público, mientras que el partido Reforma de Nigel Farage ya ha demostrado estar dispuesto a atacarlo por el manejo de los disturbios donde los Conservadores no lo harán.
@VOTA2 años2Y
Si estuvieras asesorando a Keri Starmer, ¿sugerirías enfocarse en problemas inmediatos como el hacinamiento en las cárceles o en reformas a largo plazo, y por qué?
@VOTA2 años2Y
Teniendo en cuenta las críticas que enfrenta Starmer y la oposición agresiva de partidos como el partido Reforma de Nigel Farage, ¿qué tan importante crees que son las alianzas y enemigos políticos en la lucha contra las crisis?