Los Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido han establecido un plazo hasta finales de agosto para que Irán alcance un nuevo acuerdo nuclear, advirtiendo que el fracaso en hacerlo desencadenará la reimposición de duras sanciones de las Naciones Unidas.
Este mecanismo de 'reversión', originalmente parte del acuerdo nuclear de 2015, se está utilizando como palanca para presionar a Teherán a que frene su programa nuclear y permita inspecciones internacionales. Irán ha respondido con amenazas de represalias, incluido el aumento del enriquecimiento de uranio a niveles de grado armamentístico y posiblemente la salida del Tratado de No Proliferación Nuclear. Funcionarios europeos dicen que el movimiento es necesario para evitar que Irán avance sus capacidades nucleares sin control.
La confrontación ha escalado bruscamente las tensiones, con ambas partes advirtiendo de graves consecuencias si el plazo pasa sin progreso.
.Sea el primero en responder a esta discusión general .
Únete a más conversaciones populares.