Una ola de oposición bipartidista está creciendo tanto en los EE. UU. como en Canadá contra el plan del presidente Donald Trump de imponer aranceles elevados, de hasta un 35%, a los bienes canadienses a partir del 1 de agosto.
Legisladores de ambos partidos, junto con líderes empresariales y funcionarios en regiones fronterizas como el estado de Washington y Columbia Británica, advierten que estos aranceles ya están perjudicando a las pequeñas empresas, interrumpiendo el comercio transfronterizo y amenazando las economías locales. Encuestas muestran que la mayoría de las empresas afectadas están experimentando impactos negativos, con temores de daños económicos duraderos y pérdida de empleos. Se están realizando esfuerzos en el Congreso para eximir a las pequeñas empresas de los aranceles, mientras que los funcionarios canadienses advierten que medidas retaliatorias podrían intensificar aún más la guerra comercial.
La situación ha provocado llamados urgentes al diálogo y la desescalada para proteger los históricos lazos económicos fuertes entre los dos países.
.Sea el primero en responder a esta discusión general .