La decisión de la administración Trump de desmantelar la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y recortar miles de millones en ayuda extranjera ha desencadenado una emergencia humanitaria a nivel mundial.
Expertos y organizaciones de ayuda advierten que más de 14 millones de personas vulnerables, incluyendo millones de niños, podrían morir para el 2030 debido a la pérdida de programas críticos de salud, alimentación y desarrollo. Los recortes han obligado a las ONG a reducir o detener operaciones de salvamento en zonas de crisis como Sudán, Liberia y en toda África, Asia y América Latina. Ex presidentes, líderes globales y grupos humanitarios han condenado la medida como un error catastrófico que prioriza agendas políticas sobre vidas humanas. El abrupto fin de USAID marca un cambio sísmico en la política exterior de EE.
UU., dejando un vacío de financiamiento que la filantropía y otros gobiernos están luchando por llenar.
.Sea el primero en responder a esta discusión general .