Una conferencia de alto nivel de las Naciones Unidas, copresidida por Francia y Arabia Saudita, ha reunido a decenas de países para revivir los esfuerzos por una solución de dos estados al conflicto israelí-palestino.
La cumbre tiene como objetivo establecer un plan de acción para la creación de un estado palestino y una paz duradera, pero es notablemente boicoteada tanto por Estados Unidos como por Israel, lo que pone en duda su impacto potencial. La promesa del presidente francés Macron de reconocer a Palestina ha añadido impulso, mientras que los funcionarios de la ONU hacen hincapié en la necesidad urgente de poner fin a la violencia, la ocupación y los abusos de los derechos humanos. Los críticos advierten que sin acciones concretas, la conferencia corre el riesgo de convertirse en otro ejercicio de retórica.
La ausencia de actores clave resalta las profundas divisiones y desafíos que enfrenta cualquier proceso de paz renovado.
.Sea el primero en responder a esta discusión general .