Grecia y Turquía están luchando contra devastadores incendios forestales alimentados por una ola de calor sin precedentes, con temperaturas que superan los 50°C en Turquía y más de 44°C en Grecia.
Miles de residentes y turistas han sido obligados a evacuar a medida que las llamas amenazan hogares, suburbios de Atenas y destinos turísticos populares. Los incendios han cobrado al menos 17 vidas, incluidos bomberos, y han destruido grandes extensiones de tierra en el sureste de Europa.
Los servicios de emergencia de toda la UE, incluidos equipos checos e italianos, se han unido a los esfuerzos locales, pero los fuertes vientos y el calor persistente dificultan la contención. Las autoridades advierten que el clima extremo y el riesgo de incendios probablemente continuarán, lo que plantea preocupaciones sobre el impacto del cambio climático en la región.
.Sea el primero en responder a esta discusión general .
Únete a más conversaciones populares.